Cunicultura

Imprimir
PDF
RAZAS CUNICOLAS DE ESPAÑA - ASEMUCE
 
En las razas de la especie cunícola que se explotan en España se distinguen:
 
Razas Autóctonas
  • Conejo Pardo Español
  • Conejo Gigante de España
  • Conejo ‘León’
 
Razas incorporadas
  • Neozelandés Blanco
  • Californiano Blanco
  • Mariposa

CONEJO GIGANTE DE ESPAÑA

Origen e historia 

El conejo Gigante de España es la raza de más tradición y repercusión productiva de las existentes en España hasta la llegada de las razas medias y los híbridos comerciales. Es el resultado de una mejora y aclimatación de conejos gigantes de Flandes sobre la base del conejo común español. Su reconocimiento internacional se alcanza en 1921 en el Concurso Internacional de París. La nueva raza nace como respuesta a las necesidades de mejora en el crecimiento para la cunicultura desarrollada en corrales y primitivas jaulas. Granjas de diez a cien reproductoras, por lo general.

Características generales

 Este tipo de conejo, dotado de una precocidad asombrosa, tiene carac­terísticas tan suyas, tan propias, que a primera vista se les distingue de todos los demás, a los que supera en muchos conceptos.

Patrón de la raza ‘Gigante de España’.

Redactado y publicado por el señor Cres­po en 1925 en virtud de acuerdo con la Sección de Avicultura y Cunicultura de la Asociación General de Ganaderos, y teniendo en cuenta las opiniones y jui­cios de los principales criadores de esta raza de conejos.

Como resultante del perfeccionamiento zootécnico del conejo común del país, reúne la raza Gigante de España las positivas ventajas del tipo sub­sistente desde hace muchos siglos y el considerable tamaño de las razas llamadas «gigantes». Habiendo sido objeto de una constante selección des­de el año 1915 y admitida como raza nueva en el Concurso Internacional de París, celebrado en febrero de 1921, previo cumplimiento de los requi­sitos exigidos para ello. 

Tipo. —Voluminoso, macizo, de formas redondeadas.

Aptitudes. —A pesar de su tamaño, el conejo Gigante de España está dotado de relativa vivacidad en todos sus movimientos. No suele permane­cer tumbado, a menos que se trate de hembras en gestación muy avanzada. Con frecuencia se les ve «de manos» apoyándose en las paredes de la jaula. Aunque algo linfáticos, tienen movimientos más rápidos y frecuentes que las demás razas voluminosas.

Cabeza. — Gruesa, acarnerada, con la frente roma y la bóveda del crá­neo con marcada curvatura.

Hocico. — Romo y corto, provisto de largos bigotes.

Ojos. — Grandes, de color pardo, más o menos oscuro, pero sin matiz de negro absoluto (variedad leonada). De color rubí en la variedad blanca.

Orejas. —- Grandes, anchas, carnosas, terminadas en punta de cuchara, llevadas muy rectas, no juntas.

Cuello. — Corto, grueso; las hembras suelen tener papada.

Cuerpo. —Macizo, sin angulosidades ni salientes.

Patas. —Recias, cortas y anchas. Las posteriores están dotadas de una fuerza considerable, como lo demuestran, especialmente los machos, al gol­pear el suelo y el piso de la jaula por efecto de algún sobresalto o sensación de extrañeza.

Uñas. —Pardas o negras, muy brillantes y de regular espesor.

Cola. — Bastante desarrollada, gruesa y muy pegada al cuerpo.

Color.—Leonado, sin manchas blancas, grises o negras. El tono del pe­laje es uniforme, a excepción del vientre y parte inferior de la cola, que suelen ser algo más claros, tirando a blanco. El color rubio sucio algo aza­franado, que suele presentarse algunas veces, denota falta de selección, de­generación de color en los reproductores.

Se admite actualmente también la variedad gris del Gigante de España.

 Peso.—Machos adultos, de 5,500 a 7 kilos. Hembras adultas, de 5,500 a 7 kilos. Estos pesos se entienden para ejemplares de once meses en ade­lante. Los ejemplares de seis meses deben alcanzar un peso mínimo de 3,500 kilos.

Descalificaciones.—Formas angulosas; orejas oblicuas, dobladas o col­gantes; hocico puntiagudo; ojos pequeños, de color claro y rodeados de pelo blanco, gris o negro; cuerpo estrecho, con las ancas salientes; patas delgadas o con manchas blancas; cola corta, curva o doblada; manchas de cualquier color extraño; lunares o franjas en cualquier parte del cuerpo; peso inferior al marcado, tanto en los machos como en las hembras; con­formación, defectuosa de las patas; arrugas de la piel en la cara; lomo ar­queado o convexo.

En la actualidad, la variedad blanca ha quedado desclasificada; no se cría, ni se admite como perteneciente a la raza.

Calificación: Para establecer lLos valores de calificación de apreciación del mérito intrínseco de un ejem­plar, se utiliza la Escala Crespo de Puntos. 

Censo y distribución

La raza del Gigante de España nació como raza de producción cárnica y aprovechamiento forrajero y de semillas y subproductos de las huertas dando excelentes resultados por su transformación cárnica, rusticidad y aptitud reproductiva. Su desarrollo e implantación en los años cincuenta obtuvo el favor oficial y su expansión tuvo carácter nacional en múltiples provincias. Un exponente de ello fue la descripción de la producción por regiones que hizo el Dr. Martín de Frutos –del Cuerpo Nacional Veterinario-  en 1950.

En los años setenta su censo y población se reducen y los tipos se deterioran. La entrada en España de las razas precoces de tipo mediano se adaptan mejor a la explotación en jaula de varillas electrosoldadas que se impone en la nueva cunicultura. Las poblaciones de gigante de España se cruzan primero y se sustituyen después por animales albinos e híbridos comerciales de importación o de producción nacional. El Gigante de España es entonces utilizado en algunas explotaciones como macho de aptitud cárnica. Se selecciona y se vende para el cruce industrial donde la raza nacional sirve de macho.

Actualmente, su cría en pureza se ve reducida al centro de la Facultad de Veterinaria de Zaragoza y a dos nuevas implantaciones en las provincias de Zaragoza (Fabara) y Burgos (Aranda de Duero), herederos de una tradición de producción cárnica de calidad. 

Explotación y manejo

El Gigante de España actual supone un patrimonio genético diferenciado. Dota a la producción de gazapos de buen crecimiento y de mayor rusticidad frente a enfermedades digestivas en el periodo de crecimiento. Ha acreditado su capacidad diferencial en sabores y textura.

Es un macho de ardor sexual y movilidad suficiente como para ser explotado en centros de recolecta y difusión de semen. También es una alternativa de producción de semen en la propia explotación, tomando las mismas precauciones de jaulas dimensionadas y soportes planos para no lacerar sus extremidades. Alcanzan pesos en vivo superiores a los 6 kg. a su edad de reproducción, de unos siete – ocho meses.

Los machos transmite un crecimiento a su prole sobre conejas híbridas al uso de 50 g. en ganancia media diaria, de forma corriente. El Gigante de España transmite un 80 por ciento de conejo de color, pardo generalmente. Su aptitud hembra con ser menos productiva que loas estirpes híbridas, da ocho partos al año, con un destete promedio de 7,5 gazapos.

 

Artículos relacionados

Expresamos nuestro agradecimiento por su colaboración al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, a las Comunidades Autonómas del Estado Español, a las Organizaciones de Criadores de Raza Pura, oficialmente reconocidas por el MARM y por las CCAA, a los Profesionales de la Ganadería, a las Universidades y a los Centros de Investigación, Selección y Reproducción.