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Introducción
Recibe su nombre de las razas que intervinieron en su formación. Esta raza surge de la necesidad de los ganaderos de animales con mayor potencia de tiro y carga de la que poseían las razas autóctonas peninsulares. Esta raza procede de la mejora de la cabaña equina semipesada local con la raza Bretona francesa, principalmente. La rusticidad de estos últimos fue clave para lograr su adaptación a las duras condiciones climáticas y escasez de alimentos de las zonas de montaña. Estos cruces se produjeron fundamentalmente en la Cornisa Cantábrica, Pirineo y zonas montañosas de Castilla y León.
El Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España incluye a la raza equina Hispano-Bretón en el Grupo de Razas Autóctonas en Peligro de Extinción.
Características generales
Animales con un perfil recto, hipermétrico, sublongilíneo, bien conformado y gran corpulencia. La cabeza presenta un perfil recto y troncopiramidal. El cuello, espalda, grupa y pecho son musculados y robustos, otorgándole una apariencia redondeada. Con una crinera abundante. Y unas extremidades fuertes y bien aplomadas.
La alzada a la cruz varía en función de las áreas geográficas oscilando entre 145 y 154 cm. Con un peso medio de 715 Kg. en los machos y 702 Kg. en las hembras.
La capa más frecuente y valorada es la alazana, también la castaña y la negra. Cada vez son menos frecuentes los animales ruanos, overos y tordos. Las particularidades más frecuentes en la cabeza son el lunar, la estrella o el lucero. En las extremidades las cebraduras y los calzados bajos.
Distribución geográfica
Se corresponde fundamentalmente con las zonas montañosas de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, Cantabria, La Rioja y el Pirineo aragonés.
Características productivas y sistema de explotación
La raza se originó para satisfacer las demandas del mundo rural y militar como animal de tiro. La mecanización del campo reorientó su aptitud, que en la actualidad es fundamentalmente cárnica, donde destacan por su buena conformación y óptima calidad de sus canales. El sistema de explotación es extensivo en zonas de montaña aprovechando los pastos y en invierno se bajan a los valles con suplementación puntual a base de paja y heno. Su explotación suele ir asociada al vacuno de carne, en explotaciones familiares de pequeño tamaño. La cubrición se realiza generalmente con sementales de la misma raza, mediante monta natural. Los potros se destetan en invierno cuando bajan de la montaña.



