Introducción
El Árabe, es el más antiguo, y único pura raza que existe, siendo el origen de todas las razas, de caballos modernos, de tipo ligero, y de sangre caliente (Pura Sangre Inglés, Anglo-Árabe, Hispano-Árabe, Lipizano, Morgan, Trackene, y un largo etc.).
Un hecho histórico importante, en términos del caballo en general en nuestro país, es cuando la Reina Isabel II ordenó importar un grupo de sementales de pura raza del desierto, con la finalidad de “Mejorar la Cabaña Equina Española”.
El Libro Registro Genealógico del caballo árabe en España, que data de 1.847, es el más antiguo del mundo. Años después, se importaron ejemplares seleccionados de Egipto, Polonia, de todo el Oriente Medio. Estas importaciones unidas a estrictos sistemas de selección y cría del caballo Árabe, dieron lugar a la “Joya Genética” que hoy disfrutamos.
España aún conserva, como único país en el mundo, 22 líneas directas, y en expansión, de las yeguas importadas del desierto de Najed.
El Catálogo Oficial de Razas de Ganado incluye a la raza equina Árabe en el Grupo de Razas Integradas en España.
Características generales
La alzada del caballo Árabe oscila entre 148 y 156 cm., presentan una cabeza pequeña y cóncava, tronco piramidal y corta, quijadas amplias, orejas cortas y separadas, una grupa amplia y redondeada con nacimiento alto de la cola, extremidades musculosas, el tórax es amplio y sus costados bien arqueados.
Distribución geográfica
Esta raza equina se distribuye por todo el territorio nacional.
Características productivas y sistema de explotación
Dado que su característica más significativa es la resistencia, el Raid es la disciplina en la que se desenvuelve con mayor facilidad, destacando sobre la demás razas.
En muchos países de los distintos continentes, existen también carreras de caballos reservadas a los de pura raza Árabe.
Es una raza que por su procedencia se adapta perfectamente a cualquier zona geográfica, incluso en las de más dureza. No debe de olvidarse que es la raza más extendida en todo el mundo.



